Impuestos directos e indirectos

El estado sobrevive económicamente mediante los impuestos que impone a la población, y uno de esos impuestos, son los llamados impuestos directos.

Se le conoce como impuesto directo a todo impuesto que recae directamente sobre la persona, como es el caso del impuesto de renta o el impuesto al patrimonio.

El impuesto directo grava el tener un patrimonio o un ingreso , luego, el impuesto recae directamente sobre la persona o empresa que posee el patrimonio o la renta.

Los impuestos indirectos, en cambio, no recaen sobre la persona sino sobre los bienes y servicios, o sobre transacciones, luego, aunque el impuesto lo termine pagando una persona o empresa, se hace a través del consumo de un bien o servicio que está sometido a un impuesto; se hace de forma indirecta.

Podríamos decir también que el impuesto directo recae por quien tiene o posee algo, entre tanto, el indirecto es aquel que recae sobre quien consume o hace algo.

El impuesto indirecto es aquel impuesto que debe pagar una persona por consumir algo, por utilizar algo.

Los impuestos indirectos, por lo general no consultan la capacidad de tributación de las personas, sino que descansan en la necesidad de las personas de consumir ciertos bienes y servicios.

Los impuestos indirectos, diferente a los impuestos directos, deben pagarlos cualquier persona que compre un bien o un servicio gravado con un impuesto, sin importar que esta persona esté o no en capacidad de tributar.

En el caso del impuesto de renta, que es un impuesto directo, lo paga solo aquella persona que tenga determinado patrimonio o genera determinada renta, por lo que aquellos contribuyentes de bajos recursos no están en la obligación de pagar impuesto alguno.

El Iva por ejemplo, que es un impuesto indirecto, debe pagarlo cualquiera que tenga la necesidad de comer y vestirse , por lo que quizás es uno de los impuestos mas injustos e inequitativos.

Se supone que quien no tiene recursos ni siquiera para alimentarse no debería pagar impuestos, pero eso no sucede con el impuesto a las ventas, en donde ya buena parte de la canasta familiar está gravada con este impuesto, y si no se paga el Iva pues no será posible alimentarse.

No es posible sustraerse a la obligación de pagar un impuesto indirecto. Este el generarse al momento de adquirir un bien o servicio, al suscribir un contrato o legalizar un documento, siempre que se realice cualquiera de estos actos, inexorablemente se deberá pagar el impuesto, y sino se quiere pagar impuesto, pues no se podrá realizar ningún acto de los que estén gravados, por lo que no queda alternativa diferente a la de pagar el impuesto.

Todo ciudadano, así se gane un salario mínimo, terminará entregándole al estado por lo menos el 16% de lo que se gana a nombre del Iva y cualquier otro impuesto que deba pagar según las actividades que desarrolle.


 

 

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